¿Qué desea para su empresa en el 2012? Lo que desee se puede cumplir

Por: Enrique Mézquita Ochoa
Llegamos a Diciembre y como cada año debemos hacer dos cosas, reflexionar sobre nuestro desempeño a través del año que termina y analizar la información disponible para tomar decisiones y determinar cómo vamos a enfrentar el 2012.
Una empresa es lo que piensa su dueño o dirigente de ella, si cree que al año será malo, ¡Esos serán sus resultados! Se lo anticipo. Si cree que el 2012 a pesar de las amenazas locales, nacionales e internacionales será un buen año para su negocio ¡Así será!
No digo que no tomemos en cuenta lo que puede pasar, hay que considerarlo, incluso es parte de un buen plan, analizar y evaluar el posible escenario del entorno y sus efectos en su sector.
Todos sabemos que vienen las elecciones para presidente de la república, que a nivel internacional la economía en Europa es de pronósticos reservados y que afecta al mundo entero, que pueden pasar muchas cosas en la tierra en que vivimos, en nuestro país, en el estado de Veracruz e incluso en nuestra empresa. Sin embargo lo que pueda suceder no nos debe determinar, usted como empresario debe trabajar a partir de su información disponible y de un plan, es más debe ser más estratega que nunca.
¿Cuál es su expectativa del 2010 para su empresa? ¿Cómo cree que será esta nueva experiencia? ¿Su expectativa es el poder crecer? ¿Ó ha pasado por su cabeza que tal vez el año que viene cerrará su negocio? Usted, los empresarios de la entidad y yo sabemos que en muchas cabezas del sector empresarial estas interrogantes aparecen.
Existen 3 alternativas respecto a la posición que podemos tomar para el año que se avecina:
1.Adaptarnos a lo que venga
2.Dejar que el destino determine el futuro
3.Luchar, crecer y consolidarse
La primera alternativa podría parecer incluso inteligente, sin embargo en muchos casos nos quedamos cortos y más que adaptarnos damos un paso atrás. Recortamos personal, la mercadotecnia se adelgaza y se implementa lo mínimo dejando de buscar (activamente) las ventas y esperando a que lleguen solas.
Adaptarse significa acomodarse, implica dejar de luchar por simplemente existir, cuando no se tiene creatividad o no se implementa un plan terminamos haciendo cualquier cosa. Se trata de una posición pasiva y el personal lo percibe, todos sienten que la empresa no va a ningún lugar y que el fin se empieza a dibujar, la productividad se inclina hacia la baja y se generan círculos viciosos (no hay dinero, no hay producción, no hay ventas y no habrá dinero), el ánimo estará por los suelos y la actitud del personal cambiará y empeorará.
Algunos tienen suerte y sortean el año pero el crecimiento y la consolidación es nula erosionando la marca.
La segunda alternativa nadie la elige sin embargo con los embates de la falta de competitividad (al no hacer nada) muchas empresas terminan enfocándose solo en lo urgente dejando lo importante para algún día y esperando que la suerte los acompañe, únicamente torean las tempestades recortando lo más que pueden los gastos afectando la calidad del producto o servicio que ofrecen.
Esta posición es la de la tortuga que simplemente se esconde en su caparazón hasta que pase la tempestad, los efectos son muy parecidos a la primera alternativa aunque ésta es más peligrosa aún porque no implica una decisión, solo se trata de “huir de la realidad” hasta que vuelva a salir el sol.
La tercera alternativa es la ideal, luchar contra lo que venga, decidir crecer y buscar la consolidación de la marca y de la empresa pero ¿de qué depende?
En primer lugar como lo cité una empresa es lo que piensa su director de ella, sin embargo existe otra pregunta más profunda ¿Qué determina lo que piensa un director? ¿Cómo escoger entre decidir correr y esconderse y luchar y crecer?
Cuándo hacemos estas preguntas pasamos del terreno de la mercadotecnia al de la psicología, todos los empresarios ante todo somos seres humanos. ¿Se trata de algo así como de inyectar alguna solución para que siempre pensemos en positivo? ¿O la diferencia entre quién se propone altas metas y quién no lo hace está determinada por su madurez?, en realidad hay muchas respuestas para esto.
¿De qué sirve volver a elaborar un plan de mercadotecnia si no lo vamos a cumplir porque no creemos en él o en lo que puede pasar? No todo en los negocios es estrategia, procesos y administración, la mentalidad también es determinante.
¿Cómo anda su mentalidad? ¿Es positivo como empresario? ¿Cree en lo que piensa? ¿Tiene el empuje para remar contra corriente? ¿Cuáles son sus expectativas para el 2012? Existe a la fecha mucha información para imaginarnos cómo será el año que está por llegar, pero ¿ya decidió cómo lo va a enfrentar? ¿Cuál es SU expectativa para el 2012?
No olvide que usted es el líder de su empresa y que todos quienes colaboran en ella también tienen expectativas y sueños. Algunos de ellos estará soñando en que por fin el año que viene les concederán el ascenso que tanto anhelan, otros quizás simplemente tienen las esperanzas de mejorar su nivel de vida con un aumento de sueldo o quizás simplemente desean subir a un puesto que los haga sentir que van para arriba y no en descenso.
Es entendible que todo director tenga errores y fracasos pero al mismo tiempo a todo líder se le confiere la alta responsabilidad de llevar a su empresa a resultados y cuando éstos se dan, todos ganan, por lo que las expectativas que se plantee son definitivas para el éxito de TODOS en la empresa.
Si empezamos a justificarnos con que la violencia es cada día más feroz y que los insumos suben y suben nos estamos programando para “flotar” y sobrevivir, mientras que si nuestra mente busca el “cómo se puede” en lugar de “porqué no se puede”, seguramente podernos lograr lo que nos propongamos.
Por ejemplo si un restaurante se está afectando porque los comensales no asisten por el problema de la inseguridad, busque otros canales para vender sus productos, ¿Qué tal implementar el servicio a domicilio?, esto es solo una idea, no significa que aplique igual a todos, lo que quiero resaltar es la mentalidad que decidimos y su impacto en los resultados.
No lo olvide, el éxito depende de usted y su decisión de su mentalidad, enfrentemos con valentía, inteligencia y pasión el año que se avecina.
Mis mejores deseos a todos los lectores de la Revista Decisión, que vivan una inolvidable Navidad y que se logren todos los sueños y metas para el 2012.
Consultor de mercadotecnia y director de MkResults. consultor@mkresults.com.mx
